Son las características endógenas y exógenas de la persona que son conocidas, previas a la aparición de la enfermedad y/o están asociadas con su agravamiento, incrementando el riesgo de progresión, complicación o muerte prematura.
Los factores biológicos como la edad, el sexo, y grupo étnico, son condiciones no controlables que influyen silenciosamente en la aparición de la enfermedad y se convierten en indicadores de riesgo. La expresión “a riesgo”, ampliamente utilizada en medicina, denota que un individuo o comunidad, tienen una alta probabilidad de desarrollar una enfermedad o agravamiento de ésta, cuando se compara con la generación anterior.
1. Factores de Riesgo No Controlables: Se llaman así a los factores de riesgo que no son susceptibles de cambiar, entre otros:
· Edad: es conocido que a mayor edad, mayor riesgo de sufrir enfermedad cardiovascular.
· Género: los hombres tienen mayor riesgo de sufrir ECV. Hasta la menopausia, las mujeres tienden a tener niveles de colesterol LDL menores que los varones. Después de la menopausia, los niveles de colesterol LDL de las mujeres aumentan, incrementando el riesgo de enfermedades del corazón.
· Raza: La raza blanca tiene mayor riesgo de sufrir ECV; la raza negra de sufrir Hipertensión Arterial. 
· Antecedentes Familiares de Enfermedad Coronaria: Los antecedentes genéticos pueden determinar la producción y el procesamiento del colesterol en el cuerpo.
Los familiares de varones fallecidos antes de los 45 años de edad por enfermedad coronaria, tienen de 2 a 8 veces mas de enfermedad coronaria prematura.
2. Factores de Riesgo Controlables:
· Tabaquismo: Es fumador quien consuma cualquier cantidad de cigarrillos, aunque el riesgo es indirectamente proporcional a la cantidad, al tiempo de consumo, edad, inicio y profundidad de la inhalación así:
Los fumadores no sólo han aumentado su riesgo de padecer una enfermedad de los pulmones, incluido el cáncer de pulmón y el enfisema, sino que también han aumentado el riesgo de padecer enfermedades del corazón, ataque cerebral y cáncer en la boca.
Hechos sobre el hábito de fumar y las enfermedades cardiovasculares:
a. Dos de cada cinco muertes relacionadas con el fumar son debidas a enfermedades cardiovasculares.
b. Fumar cigarrillos produce un riesgo mayor de enfermedad coronaria en las persones menores de 50 años.
c. Las mujeres que fuman y toman anticonceptivos orales tienen mucho mayor riesgo de padecer una enfermedad cardiovascular o un ataque cerebral que las mujeres que toman anticonceptivos pero no fuman.
d. El fumar, junto con el colesterol alto, la presión alta de la sangre, la inactividad física, la obesidad y la diabetes, encabeza las listas de los principales factores de riesgo para las enfermedades cardiovasculares.
· Consumo de alcohol: es el consumo de mas de una onza de etanol al día ( 60 cc de Whisky, 240 cc de vino, 2.5 cervezas, 75 cc de aguardiente ) es considerado factor de riesgo cardiovascular.
a. Parece ser, que una ingesta moderada de alcohol, por debajo de los 30 g al día, tiene un efecto beneficioso sobre el perfil lipídico al aumentar el C-HDL ó protector. Por encima de esta cantidad de 30 g diarios, el alcohol no se puede metabolizar adecuadamente y causa graves daños en el hígado y el resto de los tejidos corporales, en especial el cerebro y el corazón. También actúa como un agente cancerígeno y provoca graves patologías psicosociales.
b. Además de este efecto beneficioso sobre los lípidos del alcohol en pequeñas dosis, se han descubierto sustancias antioxidantes en el vino, sobre todo en el tinto, que tienen una gran capacidad para proteger a las lipoproteínas LDL de la oxidación. En realidad, se consiguen los mismos efectos protectores tomando zumo de uva o uvas al natural, pero las poblaciones en las que se realizaron los estudios que sacaron a la luz estos descubrimientos preferían beber vino.
c. Por otra parte, debido a que el alcohol compite con los ácidos grasos para su oxidación hepática, aumenta la síntesis de triglicéridos y, por tanto, de VLDL. El aumento de triglicéridos en la sangre es un factor de riesgo cardiovascular por sí sólo.
· Obesidad: es la acumulación excesiva de tejido adiposo, ocasionada por el desequilibrio entre la necesidad de energía que requiere una persona y su consumo.
· Sedentarismo: La falta de actividad física puede aumentar los niveles de colesterol LDL y disminuir los del colesterol HDL. Se considera no sedentario a quien hace ejercicio físico tres veces por semana, por un mínimo de 30-40 minutos, o el que realiza un considerable ejercicio físico en su trabajo. Las personas que son menos activas y están en peor forma física tienen entre un 30 y un 50 por ciento más de riesgo de padecer presión alta de la sangre. Aunque no existe relación directa entre el ejercicio regular y el ataque cerebral, s sabe que el ejercicio reduce el riesgo de otros problemas de salud, como las enfermedades del corazón, que pueden contribuir al derrame o embolia cerebral.
· Stress: es un estado sostenido de tensión emocional, que si no se utiliza de una manera positiva puede llegar a afectar la salud.
· Hipertensión Arterial: La presión arterial alta es una enfermedad "silenciosa", que no tiene señales de advertencia. Si se deja sin tratar, puede causar derrames cerebrales, así como enfermedad del corazón y de los riñones. A la presión arterial alta también se le llama "hipertensión". Las personas con hipertensión no necesariamente son personas nerviosas, tensas ni hiperactivas. De hecho, puede ser una persona calmada y tranquila y, aun así, tener la presión arterial alta.